El origen del culto a la muerte

      La celebración de todos los santos y los fieles difuntos 1 y 2 de Noviembre, se ha mezclado con la conmemoración del Día de los Muertos, que los indígenas Festejan desde los tiempos hispánicos y que se traslado al calendario cristiano.

Antes de la llegada de los españoles, dicha celebración se realizaba en el mes de agosto (noveno mes de las antiguas naciones prehispánicas) y coincidía con la cosecha del maíz, calabaza, garbanzo, fríjol…los productos cosechados del ciclo agrícola eran parte de la ofrenda.

Los fieles difuntos, en la tradición occidental, ha sido un acto de luto y oración para que descansen en paz los muertos. Y al ser tocada esta fecha por la tradición indígena se convirtió en fiesta, en una escenografía de olores gustos y amores. En este principio de milenio, Día de muertos, como culto popular, es un acto que lo mismo nos lleva al recogimiento que a la oración o a la fiesta; sobre todo esta ultima en la que los muertos deambulan y hacen sentir su presencia calida entre los vivos.

Altar de muertos

El altar debe de constar de 7 niveles o escalones que representan los 7 niveles que tiene que pasar el alma de un muerto para poder descansar.

Primer escalón se pone la foto del santo o virgen de la devoción.
Segundo escalón es para las ánimas del purgatorio.
Tercero se pone la sal para los niños del purgatorio.
Cuarto se pone  "pan de muerto", que es elaborado por los parientes ya que es una consagración.
Quinto se pone la comida y la fruta que fueron los preferidos por el difunto.
Sexto se pone la foto del difunto a quien se dedica el altar.
Último se pone la cruz de un rosario hecho de tejocote y limas.

Las ofrendas que se ponen dentro del altar son las siguientes:

• Se prenden cuatro velas principales formando una cruz orientada a los cuatro puntos cardinales, al lado del altar, se pone una olla de barro sobre un anafre con hierbas aromáticas: albahaca, laurel, romero, manzanilla y otras más.

Los elementos que debe tener un altar son:

• Cadenas de papel morado y amarillo que significan la unión entre la vida y la muerte.
• Papel picado que da colorido y alegría de vivir.
• Las flores son la bienvenida para el alma, la flor blanca representa el cielo; flor amarilla, la tierra y la morada el luto.
• Velas que con sus llamas representan la ascensión del espíritu. También significan luz, guía del camino.
• Lienzo blanco y nuevo que representa la pureza, el cielo.
• El cirio representa el alma sola.
• Incienso de copal cuyo humo simboliza el paso de la vida a la muerte.
• El maíz representa la cosecha.
• Las frutas son la ofrenda que nos brinda la naturaleza. Generalmente son cañas de azúcar, naranjas, tejocotes y jícamas.
• Las calaveras de azúcar que son una costumbre indígenas.
• El agua que da vida y energía para el camino.
• Los platillos con las que se trata de agradar el difunto compartiendo los alimentos que le gustaban.
• Fotografía de la persona a quien se dedica el tributo.
• Un Cristo para que haya bendiciones.
• Una cruz de cal que simboliza los 4 puntos cardinales.
• Sal para que el cuerpo no se corrompa.
• Un camino desde la puerta de la entrada hasta el altar formado con flor de cempasúchil.
• Una vara para liberar al muerto del demonio y los malos espíritus.
• Objetos personales del difunto.
Las personas velan durante la noche en la tumba esperando que el espíritu de su muerto baje y disfrute de su ofrenda.

 

CALAVERAS DE AZÚCAR

Ingredientes:
3/4 de kilo de azúcar blanca
1/2 cucharadita de cremor tártaro
1/4 de litro de agua
Moldes

Para decorar:
2 claras de huevo
Azúcar glass
Colores vegetales
Papel de estaño de varios colores
Papel encerado para hacer duyas o cucuruchos para adornar
Moldes para hacer las calaveras.

procedimiento:
Calaverita
Ponga al fuego un traste con el agua y el azúcar y mueva hasta que el azúcar se disuelva. Cuando suelte el hervor, déjelo no más de 12 a 15 minutos.
Se la retira del fuego y se la bate hasta que cambie su color a blanco.
Empiece a rellenar los moldes por el orificio, después de unirlos con ligas; cuando estén llenos, colóquelos hacia arriba.
Cuando sienta los moldes tibios y el azúcar del interior haya cuajado, tome los moldes, sumérjalos en agua y sáquelos enseguida.
Quite las ligas y retire los moldes. Ponga las calaveras a escurrir y secar sobre una charola.

Decorado:
Se hacen las duyas con el papel encerado.
Bata las dos claras de huevo, agregue azúcar glass hasta que se forme una pasta suave, y también unas gotas de limón. Vierta esta mezcla en 4 o 5 trastes pequeños y a cada uno póngale unas gotas de los colores que quiere usar.

Llene cada duya con un color, córtele la punta cuidando que quede una salida pequeña y adorne la calavera junto con los recortes de papel estaño que se desea utilizar.
 

ATENCIÓN
Las recetas que aquí presentamos son para uso personal,
queda prohibida su reproducción para fines comerciales.

Refranes

A MI LA MUERTE me pela los dientes.
EL MUERTO AL POZO y el vivo al gozo.
AL FIN que para morir nacimos.
AL VIVO TODO LE FALTA y al muerto todo le sobra.
LA MUERTE es flaca y no ha de poder conmigo
MÁS VALE MORIR DE PIE que vivir de rodillas.
MÁS VALE QUE DIGAN aquí corrió que aquí murió.